El coloquio fue organizado por el Departamento de investigación en Derecho Penal de La Sorbona de Paris, con ocasión del 30º aniversario del Diploma de Doble Máster franco-español entre la Universidad Paris 1 Panthéon-Sorbonne y la Universidad Complutense de Madrid.
En su conferencia, titulada «La transparencia como instrumento de prevención y lucha contra la corrupción», Campos destacó que la transparencia “no actúa cuando el daño ya está hecho; actúa creando un entorno en el que resulta mucho más difícil ocultar conductas irregulares, y genera incentivos para actuar correctamente incluso antes de que intervenga cualquier órgano de control”. Cuando las decisiones públicas son visibles, incidió, disminuyen los espacios de opacidad, aumenta la trazabilidad de las actuaciones, se reducen las oportunidades para el favoritismo, se facilita el control social e institucional y se fortalece la confianza ciudadana.
La transparencia, subrayó, tiene un triple efecto:
- Disuasorio, ya que “quien sabe que sus decisiones son públicas, toma mejores decisiones. La transparencia modifica las conductas antes de que el daño ocurra”.
- De detección, ya que “la publicidad activa permite a periodistas, sociedad civil y órganos de control detectar anomalías que la opacidad oculta”.
- Transformador, pues “cuando la transparencia se normaliza, cambia la cultura organizativa; cuando una organización sabe que sus decisiones serán públicas, documentadas y escrutables, la conducta cambia. La rendición de cuentas pasa de una obligación legal a ser una práctica institucional”.
Por eso, “la transparencia debe dejar de verse como una carga administrativa. Debe entenderse como una inversión estratégica en calidad democrática”, concluyó.
En la sesión, los asistentes pudieron conocer las funciones y el relevante papel que desempeña el Consejo para promover y evaluar la transparencia institucional y para garantizar el derecho de acceso a la información pública de la ciudadanía.
En la jornada intervinieron también David Chilstein y José Carlos Cano, codirectores del programa de doble Máster franco-español en la Université París 1 Panthéon Sorbonne y en la Complutense, respectivamente; Richard Martínez, administrador del Estado y exconsejero de la Agencia Francesa Anti-Corrupción; Stéphanie Domínguez, directora de ACTUO; y Raquel Montaner, directora del Posgrado en Compliance de la Universitat Pompeu Fabra.